domingo, 31 de enero de 2010

EXTREMADURA: LA CAPILLA SIXTINA EXTREMEÑA

Nuestra impenitente búsqueda nos lleva hasta la campiña sur extremeña, en las estribaciones de Sierra Morena y en concreto a Sierra Jayona, a unos siete kilómetros de Fuente del Arco, donde nos sorprende la que se califica como “La Capilla Sixtina de Extremadura” en el enclave rural del Santuario de la Virgen del Ara.


Todo el paraje que lo circunda es de una gran riqueza arqueológica, encontrándose sobre todo restos romanos, no podemos olvidar la cercanía de la ciudad romana de Regina, es muy posible, al menos así lo sospechamos, la existencia de algún enclave religioso pre-cristiano.

La construcción de la ermita se debe a Don García Ramírez, prior de la Orden de Santiago y que se realizó en una primera fase a finales del siglo XIV y principios del XV.

La arquería de la fachada sur de la Iglesia, es de estilo mudéjar y esta compuesta por arcos que se apoyan sobre pilares poligonales, tras la arquería observamos una puerta de acceso al interior del templo con arco de herradura, donde aparecen restos de columnas romanas.

La única nave de la iglesia se cubre con bóveda de cañón, y tiene una longitud de 17 metros y una anchura de 8’5. Todo el edificio se encuentra orientado hacia el este.

En la parte norte, en el cercado interior se puede contemplar un cierto número de tumbas antropomórficas de diferentes tamaños excavadas en el suelo rocoso que se cree son de origen fenicio.

En 1736 se finalizaron las pinturas de la bóveda del Santuario, una extraordinaria exposición iconográfica de autor o autores desconocidos.

El o los artistas recurrieron a compartimentar el espacio de la bóveda de la nave de la iglesia en grandes recuadros, insertos en una red formada por una fantasía a base de figuras femeninas con alas, de raíz vegetal y carnosos roleos. De esta manera logran veinticuatro rectángulos y dos cuartos de círculo en el coro alto, que hacen posible la reproducción de 26 escenas del libro del Génesis. Cada una de estas escenas se numeran para formar bloques concretos, ya que no se sigue el texto bíblico de una manera lineal, lo que hizo necesario acompañar a las pinturas de una leyenda extraída del propio texto que representaba: La historia de la creación, el paraíso, el destierro e hijos de Adán y Eva, se distribuye en doce escenas. La de Abraham, desde su encuentro con Melquisedec hasta el sacrificio de su hijo Isaac, en otras cinco. La del Diluvio, desde la Torre de Babel hasta el Sacrificio de Noé, en cinco. Las cuatro restantes se destinan a la historia de Issac y Rebeca.
La superficie de los muros se decoran en la parte superior con una simulada moldura por la que discurre un friso de motivos vegetales, en el que se insertan figurillas y algunos animales. Un continuo de rectángulos que acoge alternativamente, un tema floral y una estación del Vía Crucis.

Y surge el anacronismo, algo que consigue que te preguntes, pero ¿qué hace esto aquí?

En la bóveda del coro, en los ángulos, cuatro bellas figuras femeninas acompañadas de diversos atributos, representan los cuatro puntos cardinales y los signos correspondientes del Zodiaco. ¿Qué función tienen o qué representan los signos zodiacales en una Iglesia?

No debemos olvidar que la Iglesia nunca ha visto a la astrología con simpatía, desde antiguo ha condenado la creencia en la astrología, por ejemplo el Concilio de Toledo del año 400, o el Concilio de Braga del 561.

Y todo puede resumirse en lo que dice el Catecismo de la Iglesia Católica: 'Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone 'desvelan' el porvenir. La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a 'mediums' encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios.

¿Qué oculta y poderosa razón llevó a poner en terreno sagrado símbolos de conocimientos ancestrales de origen pagano?

¿Qué oculta razón llevó a los clérigos y autoridades eclesiásticas a permitirlo?

Sin duda un enigma y un misterio.

No es ajena esta zona a leyendas, siendo especialmente relevante la que da titularidad a la Virgen adorada en la ermita, la Virgen del Ara.

“En la época de los reinos de taifas había en la zona un rey moro llamado Jayón, que tenía una hija que respondía al nombre de Erminda. Estando la Princesa junto a una fuente, se le apareció la Virgen, en forma de una joven doncella, sobre una encina. Esta aparición se hizo más frecuente, hasta que un día, Erminda, vio brillar sobre la cabeza de la joven una aureola de luz.

Erminda le preguntó:

.- ¿Quién eres?
.- La Virgen María, -le contestó la joven-.
.- Pues entonces, si eres la Virgen. ¿Por qué no le devuelves la vista a mi padre?.
.- Lo haré, pero cuando os convirtáis al cristianismo.
Al convertirse Erminda y su padre el rey Jayón, éste recobró la vista.
Entonces comenzó a levantarse una capilla en su honor en un lugar muy cercano, donde hoy figura una cruz de hierro; pero lo que construían durante el día, por la noche se derrumbaba. Así, el rey empezó a tener miedo y trató de huir del lugar, pero al intentar atravesar la Ribera del Ara, el agua se lo impidió.
Habló con la Virgen y Ésta le dijo que la ermita que estaba construyendo se derrumbaba porque no la hacia en el lugar que Ella deseaba. Es decir, en la encina donde se aparecía. Así pues, se levantó la ermita en el lugar en el que hoy existe, y se dice que la encina se cortaba y volvía a retoñecer.”

La leyenda dio lugar al romance de la Virgen del Ara:

Sobre un ara i alcornoque
la Virgen María oy
al Rei Jaion ia su hija
Erminda se apareció
Convirtiéronse al instante
pidiendo con gran fervor
el Sto. baptismo a voces
por lograr la redención
Fabrican aqueste templo
los moros q humilde son
aexortación de su Rei
que amante les predicó
Muchos dexan a su secta
y uno que se arrepintió
por permisión de María
otro moro le aprendió
Echanle corma y cadena
le castigan con rigor
Yel volviéndose a María
libre en su templo se hayó
Leda gracias a la Virgen
porque conoció su error
ymitando a Jeremías
con lágrimas y dolor
Soberana redentora
libres vuestros moros son
no permitáis sean esclabos
daquel infernal Dragón.(sic.)

A nosotros, en nuestra impenitente búsqueda de lo insólito nos basta con saber que en la ermita de la Virgen del Ara la religión se alió con la astrología en un maridaje tan inusual como extraño.

sábado, 23 de enero de 2010

NAVARRA: EL CRISTO DE LA PATA DE OCA

Hablar del Camino de Santiago es hablar de Puente la Reina, un hermoso municipio situado al Sur de la Sierra del Perdón, en el Valle de Valdizarbe. En su término confluyen las dos rutas principales del Camino de Santiago: la procedente de Roncesvalles y la vía tolosana procedente de Somport.
La tradición dice que el nombre de Puente la Reina proviene del puente románico sobre el río Arga, que fue mandado construir en el siglo XI por Doña Mayor, esposa de Sancho el Mayor aunque hay quien opina que en realidad el mérito de su construcción se debe a Doña Estefanía, mujer de García el de Nájera.
Esta tradición sobre el nombre de la ciudad también tiene sus detractores, algunos etimologistas creen que el nombre derivaba de un originario Pons Rune, donde Runa sería el nombre que antiguamente tenía el río Arga, derivado a su vez de Iruña, el nombre en lengua vasca de Pamplona. El nombre que se daba en lengua vasca a la localidad, Gares, dejó de utilizarse a la vez que desaparecía el uso del euskera en la comarca.
En Puente la Reina-Gares, las dos trayectorias del Camino de Santiago se convierten en una, que penetra bajo el arco de la iglesia del Crucifijo, cruza la carretera y recorre la calle Mayor hasta el puente románico, construido sobre el Arga para servicio de los peregrinos. Aún pueden verse entre las casas varios torreones de sus murallas al sur de la villa. La iglesia del Crucifijo, de los siglos XII y XIII, es de fundación templaria y debe su nombre a una preciosa talla gótica de influencia germánica (objeto de este artículo). Aledaño al convento de Reparadores, se encuentra el albergue de peregrinos. La iglesia de Santiago, en la calle Mayor, tiene dos hermosas portadas románicas y, en su interior, tallas góticas de Santiago peregrino y San Bartolomé. Hay, además, otra iglesia, la de San Pedro, en la que se guarda una imagen gótica de la Virgen del Puy, más conocida como "Virgen del Txori" por una leyenda que afirma que cuando esta imagen se hallaba en la capilla, que hasta 1834 existió en medio del puente, un pajarillo -txori en euskera- limpiaba todos los días la cara de la Virgen con el agua del río que recogía en sus alas.
Muy cerca Eunate y Olcoz con sus puertas especulares y leyendas de Jentillak (gigantes, ya referidos en nuestro artículo de la Pedra Gentil) y piedras de la luna que en breve serán objeto de nuestra atención.
Pero lo que nos ocupa es el misterioso cristo que vigila el camino que podemos calificar como extraordinario debido a la forma que adopta su cruz, que como mínimo podemos calificar de insólita, la forma de ¡Pata de Oca!.


Es un Cristo que representa en su forma singular de Y la intersección de los dos caminos, la Gran Elección, la Encrucijada; la Pata de Oca, es a su vez símbolo de reconocimiento de las antiguas fraternidades de constructores.
Los brazos laterales de la cruz toman la forma de una “Y” mientras que el palo central se prolonga hasta la altura de los brazos laterales. Los maderos que conforman la cruz quieren dar la impresión de troncos despojados de sus ramas, sin pulir, apreciándose las rugosidades, tocones y nudos.
Unos pies desproporcionadamente grandes sugieren la idea de caminante y un rostro perdido en otras realidades trascendiendo al propio sufrimiento.
Un origen incierto confundido por dos leyendas con elementos comunes que sugieren un mismo origen. Dice una de ellas que un peregrino germano a su regreso a su país envió la imagen en agradecimiento por las atenciones recibidas en el hospital de peregrinos. La otra hace referencia a un grupo de peregrinos teutones que portaban la imagen hasta Santiago, a su regreso, dejaron la misma también en señal de agradecimiento por las atenciones recibidas.
Ambas leyendas tienen en común el agradecimiento, la donación de peregrinos y el origen germano.
Sobre lo que parece ser que no hay duda es que la procedencia de la imagen es de la región renana, ya que existen tallas tipológicamente relacionadas con ésta; un ejemplo evidente lo encontramos en el Dolorosus Crucifixus existente en la Iglesia de St. María im Kapitol en Colonia.
Todo ello nos lleva a considerar que la paternidad del que podemos llamar Cristo Renano de Puente la Reina hay que atribuirla probablemente a La Orden de los Caballeros Teutones y Caballeros Teutónicos del Hospital de Santa María de Jerusalén, y que éste llegó como donación a la Orden del Temple, desde la propia orden germana en fecha muy cercana a su disolución.
Pero centrémonos en el propio Cristo y la lectura que podemos sacar de él:
Un crucificado en una cruz normal es el iniciado que está en camino de alcanzar su elevación, el crucificado en una tau ha alcanzado la plenitud en su evolución, el que lo está, como el que nos ocupa, en una pata de oca o, lo que es lo mismo, sobre el signo de la vida, no es otra cosa que el hombre iniciado que trasciende a su propia evolución y ha alcanzado el “reino de la vida”.
La Pata de la Oca, empleada por el caminante consciente para andar la ruta se ha convertido aquí en árbol de la vida, sus tres ramas están llenas de brotes y de ellas pende el iniciado convertido en fruto viviente e imperecedero.
La cruz en Y también llamada Cruz Horcada o cruz de los ladrones; la ancestral horqueta, símbolo pitagórico representativo del camino ascendente que ha de tomar el hombre en el curso de su desarrollo vital debiendo elegir en su momento entre la senda del bien o la del mal. En la Edad Media era símbolo de la Trinidad. Es el hombre tendiendo sus brazos hacia lo alto, hacia la Divinidad.
Todo lleno de simbolismo sin olvidar que a corta distancia se encuentra la Iglesia de Eunate, o la existencia en el cercano pueblo de Obanos de una cabeza-relicario (bafomet) o el lignum crucis de Estella, protagonista de varias leyendas templarias.
Sin duda, estamos ante un enclave “mágico” templario en el que el Cristo de la Pata de Oca es un eslabón más dentro de la enmarañada tradición esotérica templaria.




miércoles, 13 de enero de 2010

ESPAÑA INSÓLITA: CATALUÑA I





EL DOLMEN DE LA PEDRA GENTIL Y LA IGLESIA DE SANTA EULALIA DE TAPIOLES


Quizás a muchos sorprenda el hecho de buscar una España Insólita, pero en realidad si miramos las cosas que nos rodean con la impenitente curiosidad del profano y el deseo de saber y aprender del niño, nos daremos cuenta de que lo insólito, lo incomprensible y lo mágico, nos está, gritando desde cada rincón de un país tan antiguo y rico en culturas ancestrales como el nuestro.
Cuando nos propusimos iniciar nuestra aventura, nos llamó poderosamente la atención una zona que, por sus leyendas y connotaciones, constituye un lugar de especial significación.
Esta zona, ubicada en Cataluña, comprende parte de las comarcas del Maresme y del Vallés Oriental, y se caracteriza por estar atravesada por el macizo del Corredor, macizo que forma parte de la cordillera litoral catalana, que se extiende a lo largo de la costa mediterránea. Al norte de la zona encontramos la depresión del Vallés cuyo límite podríamos situarlo en el valle del río Mogent y el arroyo de Treinta Passes, por el sur en la linea costera nos encontramos con Mataró.
El relieve de esta zona está limitado por largas fallas longitudinales, siendo su origen tectónico, este sector de la cordillera litoral reúne un conjunto de bloques basculados, debido a una serie de fallas transversales en las que se han instalado los arroyos de Llavaneras, Cabrils y Argentona. Estos bloques forman lo que se denomina un “HORST” que comprende un amplio batolito que reúne gran parte de la cordillera costera y llega hasta el Montseny.
Hidrográficamente el macizo del Corredor reparte agua en todas direcciones, pero en suma son arroyos de poca importancia cuantitativa. La zona es predominantemente granítica, habiendo sido muy atacada por la disolución química del agua que ha actuado intensamente sobre los feldespatos disgregándolos y originando un suelo de contextura arenosa.
El bosque es exuberante, destacando el pino piñonero, y el sotobosque es denso con enebros, madroños, lentisco, tomillo, jara, retama, etc.
La aparición del hombre en esta zona es muy antigua, en Vallgorguina, nos encontramos el Dolmen de la Pedra Gentil, núcleo de nuestra peregrinación, siendo varios dólmenes los que se encuentran a lo largo del antiguo Camino Real. En Argentona encontramos sepulturas hallistáticas, varios poblados ibéricos enel Mont Alt y el Far.
En el km. 13 de la carretera que une Sant Celoni con Arenys de Mar, empezamos nuestro recorrido, nos adentramos por un camino y atravesamos un antiguo puente sobre el arroyo de Vallgorguina, el camino conduce al santuario del la virgen del Corredor, pero lo abandonamos muy pronto, el camino rodea en parte y en su principio un promontorio en cuya cumbre, a 328m sobre el nivel del mar, se encuentra el Dolmen de la Pedra Gentil, que no es visible desde el camino. Se trata de un monumento megalítico de reducidas proporciones, formado por siete piedras, seis de las cuales están en posición vertical, que sirven de soporte a la séptima losa, actualmente partida por la mitad, y que actúa como techo. A pesar de tener noticias de que aún en la actualidad se celebran en el Dolmen ritos a diversas deidades de la fertilidad, no dejó de sorprendernos el hecho de encontrarnos unas ofrendas de flores y frutos sobre el mismo.
Este monumento fue trasladado de su original emplazamiento y en su reconstrucción no fue respetada totalmente su forma original, así, lo que ven nuestros ojos no se corresponde de una manera fiel a lo que construyeron nuestros antepasados.
Las leyendas populares nos dicen que las brujas del Maresme y del Montseny, se reunían en la Pedra Gentil y desde ella lograban la formación de tormentas muy dañinas para toda la zona, el ritual del que se valían para la formación de las tormentas reviste una gran curiosidad: las brujas saltaban sobre la losa de la Pedral Gentil y al contacto con la misma perdían su peso, levitaban y se convertían en negras nubes.
Quizás, lo más importante de estas leyendas sea la real preocupación de los campesinos de estas zonas en luchar contra las brujas y los “desastres” que provocaban. Aún hoy en día para mucha gente, los monumentos megalíticos son símbolos arquetípicos de un especial poder que todavía hoy está vigente.
Desde la Pedra tratamos de orientarnos en esta geografía del misterio y lo oculto, de lo que esta zona es un manifiesto constante; Vallgorguina, un pueblo con una honda tradición y a su lado el Pla de les Bruixes, y muy cerca, dominándolo todo, la montaña del Montnegre, nombres que por su significado producen un instintivo escalofrío.
Sentados junto a estas piedras ancestrales, nos vimos enfrascados en una animada conversación, dejando volar nuestra imaginación y nuestra fantasía llegamos a relacionar la Pedra Gentil con Euskadi, merced al nombre que ésta tiene. La mitología vasca nos habla de unos extraños seres, los Gentiles –JENTILLAK- que fueron los que con su fuerza extraordinaria desplazaron las enormes piedras para dar forma a los monumentos megalíticos.
Esta historia de gigantes no es ajena a Cataluña, recabamos una leyenda en el pueblo medieval de Rupit en los siguientes términos:

“Un gegant que hi va viure fa molt de temps, Abans de marxar va voler deixar-hi un record i, amb un peu a cada cim, va clavar un cop de destral a la muntanya i la va esquerdar”*

Estos semidioses, parecían proceder de la evolución de dos razas superiores: los “Mairuk” y los “Baxajaunes”, las tres razas según la leyenda eran de gigantes , vivían más de cuatrocientos años y poseían poderes y conocimientos superiores.
Si existe una relación auténtica entre la Pedra Gentil y los Gentillaks de Euskadi, es algo que no podemos dilucidar, y cualquier intento en ese sentido con los datos que se poseen, no sería más que una especulación, sin embargo, nos permitimos señalar el hecho como anecdótico lo que es nuestro cometido y nuestro propósito.
A escasos metros de la Pedra Gentil encontramos las ruinas de una antigua iglesia, Santa Eulalia de Tapioles, con los restos de una torre octogonal, en la puerta de entrada una extraña cruz que nuevamente desata nuestra imaginación .*
Esta extraña cruz, llamada “cruz ovalizada” debido a su forma, representa en simbología el movimiento continuo de las fuerzas en todo ser vivo, y a la que las tradiciones populares atribuyen el poder de ahuyentar a las brujas.
A nosotros se nos ocurrió descomponer el símbolo en sus elementos y la estructura nos recuerda al ying – yang de las tradiciones orientales, símbolo del perenne dualismo del mal y del bien, entrelazados en este caso para constituir la cruz o símbolo del árbol de la vida. Quizás parezca insólito encontrar en la España medieval el símbolo del bien y del mal, sin embargo, en Caravaca de la Cruz, la ventana por donde según la tradición se produjo el milagro mantiene una estructura de doble ying – yang.
En Santa Eulalia dichos símbolos se entremezclan como si las fronteras que separan un principio de otro estuvieran mal limitadas o fueran imprecisas.
En cierto modo, parece indicarnos que aquello que puede utilizarse para lo bueno también es susceptible de ser empleado para el mal. Y es curioso que en multitud de leyendas universales la actitud de las brujas, tanto podía ser beneficiosa como perjudicial, en un comportamiento tan arbitrario como caprichoso.
Nosotros fuimos testigos de cómo este templo fue utilizado en la década de los ochenta para misas negras y demoníacas, la prueba más evidente de que en esta zona mágica del Corredor continúa la eterna lucha entre el bien y el mal.

*Un gigante que vivió hace mucho tiempo, antes de marchar quiso dejar un recuerdo y con un pie en cada cima dio un hachazo a la montaña que se agrietó
*El lienzo de fachada donde se ubica la citada cruz actualmente no existe debido al estado ruinoso de todo el conjunto

LAS FOTOGRAFÍAS QUE ACOMPAÑAN A ESTE ARTÍCULO SON ANTERIORES A LA RESTAURACIÓN DE LA IGLESIA.(N.del A.)

martes, 12 de enero de 2010

LA SABANA SANTA DE PLASENCIA (2)

La Sábana Santa de Plasencia es un paño de lino, rectangular, de un color blanco amarillento cuya urdimbre está formada por hilos que presentan irregularidades en su grosor; reforzada en sus bordes y ribeteada con una especie de fleco. Las medidas del paño se corresponden aproximadamente con 8 x 2 codos de Ezequiel, que era la medida usada para las mortajas judías del siglo I. En dicho paño se observa con total nitidez la figura anterior y posterior de un hombre cuya imagen presenta una cierta gradación, como si hubieran intentado utilizar con ella la técnica del escorzo . En ciertos lugares los contornos están reforzados por líneas más intensas que algunas veces se escapan del verdadero contorno del cuerpo, dando lugar a deformaciones anatómicas y a duplicidad de líneas, como una imagen desenfocada.
Normalmente, las imágenes representadas en las copias de la Síndone son de rudimentarios rasgos pictóricos, ello es debido a que no son concebidas como obras de arte donde la estética debe primar, las copias se elaboraban con pías intenciones y su carácter es siempre devocional, se intentaba pues ser fiel al original intentando reproducir una imagen carente de contornos y difícilmente reproducible. A diferencia de la Síndone de Turín y de sus copias, la imagen de la Sábana de Plasencia presenta una figura de rasgos bien definidos y delimitados, con detalles tan sorprendentes como las plantas de los pies, donde se aprecia incluso el puente de los mismos. Se trata de un positivo óptico, siendo la de Turín un negativo óptico.
El cuerpo, completamente desnudo, es el de un varón que se cubre los genitales con ambas manos, de lo que se deduce que las piernas mantienen una posición arqueada y el cuerpo está ligeramente combado. El hombre que nos presenta está lleno de heridas y excoriaciones, es un crucificado cuya realidad entra en contradicción con las representaciones tradicionales de Cristo y con las ideas de la Pasión que se tenía en la Edad Media. Las huellas de las heridas de la cabeza corresponden a un casco de espinas y no a una corona como durante siglos nos ha presentado la iconografía.
La representación de Jesús portando una cruz sobre un hombro se contradice con la imagen de esta sábana, más ajustada a la realidad, ya que en el Imperio Romano los reos por crucifixión se les obligaba sólo a portar el patibulum (travesaño horizontal de la cruz) sobre ambos hombros y amarrado a los brazos, esto se observa claramente en la figura de la sábana placentina donde ambos hombros presentan erosiones en los omoplatos, lo que sí se corresponde a las costumbres romanas.
Si se observa detenidamente nos damos cuenta que el hombro derecho está mucho más castigado que el izquierdo como si el individuo objeto del castigo hubiera volcado sobre éste la mayoría del peso, lo que nos puede llevar a la conclusión de que el reo era diestro. Téngase en cuenta que la imagen de la sábana es especular, por lo tanto, lo que observamos a la derecha de la imagen correspondería a la izquierda de dicho individuo.
Existen marcas de flagelación cuyas huellas parecen coincidir con el flagelum taxillatum un tipo de látigo que no existía en la Edad Media.
La iconografía nos muestra a Jesús con las palmas de las manos atravesadas por clavos, nada más lejos de la realidad, ya que los tejidos de las manos no podrían soportar el peso del cuerpo y se hubieran desgarrado, como ha quedado demostrado por diferentes anatomistas y forenses. Tanto la Sábana de Plasencia como la de Turín presentan las perforaciones de los clavos en las muñecas siendo visibles en ambas sábanas tan sólo cuatro dedos; ello es debido a que los clavos atraviesan un espacio vacío entre los huesos del carpo llamado espacio de Destot, dañando el nervio mediano lo que produce una flexión del dedo pulgar hacia el interior de la mano.
Así mismo, la figura de la sábana presenta una herida de lanza en el costado derecho, la herida es de abajo hacia arriba y el hecho de estar en el costado derecho en lugar del izquierdo responde a la costumbre romana de buscar el corazón en el lado derecho, ya que el izquierdo durante el combate estaba protegido por el escudo.
La herida de los clavos, la lanzada, la posición del dedo pulgar, e incluso la subida al Calvario con la cruz. Difiere totalmente de los conceptos, ideas e incluso el arte y la tradición. Sin embargo, la Sábana Placentina se ajusta perfectamente tanto a las costumbres romanas como a los estudios científicos.

lunes, 11 de enero de 2010

LA SABANA SANTA DE PLASENCIA


En la casa madre de los salesianos de Turín reinaba, aquel 13 de octubre de 1988, una frenética actividad. Periodistas, fotógrafos, cámaras de televisión, etc. se afanaban nerviosamente entre una maraña de cables; aún no repuestos de la sorpresa que produjo la convocatoria a rueda de prensa realizada por el Arzobispo de Turín.
Todo eran rumores y conjeturas, hasta que el Cardenal Anastasio Ballestrero, Custodio Pontifício de la Síndone, comenzó a leer un comunicado sobre la Sábana Santa:
“Los análisis a los que ha sido sometido el lienzo de la Sábana Santa, fechan su confección entre los años 1260 y 1390, según la prueba del Carbono 14 efectuada en tres laboratorios. La probabilidad de acierto es de un 95%.”
La noticia se extendió rápidamente, las rotativas no dejaron de trabajar y al día siguiente toda la cristiandad se levantó con una primera plana: “LA SÍNDONE ES UNA FALSIFICACIÓN DEL SIGLO XIV.”
Mientras tanto, muy lejos de la casa madre de los salesianos de Turín, en España y más concretamente en Plasencia, una ciudad de la Alta Extremadura y de reconocido peso histórico, fundada por Alfonso VIII, en la acogedora oscuridad de su catedral, guardado como un objeto inútil y olvidado en un silencio de siglos, yacía un paño rectangular, sucio y con olor a moho, con la impronta anterior y posterior de un hombre y en cuyo borde puede leerse:

EXTRACTVM EX ORIGINALI TAVRINI
ANNO 1012
GIERº DELLA ROVERE PINXIT