lunes, 11 de enero de 2010

LA SABANA SANTA DE PLASENCIA


En la casa madre de los salesianos de Turín reinaba, aquel 13 de octubre de 1988, una frenética actividad. Periodistas, fotógrafos, cámaras de televisión, etc. se afanaban nerviosamente entre una maraña de cables; aún no repuestos de la sorpresa que produjo la convocatoria a rueda de prensa realizada por el Arzobispo de Turín.
Todo eran rumores y conjeturas, hasta que el Cardenal Anastasio Ballestrero, Custodio Pontifício de la Síndone, comenzó a leer un comunicado sobre la Sábana Santa:
“Los análisis a los que ha sido sometido el lienzo de la Sábana Santa, fechan su confección entre los años 1260 y 1390, según la prueba del Carbono 14 efectuada en tres laboratorios. La probabilidad de acierto es de un 95%.”
La noticia se extendió rápidamente, las rotativas no dejaron de trabajar y al día siguiente toda la cristiandad se levantó con una primera plana: “LA SÍNDONE ES UNA FALSIFICACIÓN DEL SIGLO XIV.”
Mientras tanto, muy lejos de la casa madre de los salesianos de Turín, en España y más concretamente en Plasencia, una ciudad de la Alta Extremadura y de reconocido peso histórico, fundada por Alfonso VIII, en la acogedora oscuridad de su catedral, guardado como un objeto inútil y olvidado en un silencio de siglos, yacía un paño rectangular, sucio y con olor a moho, con la impronta anterior y posterior de un hombre y en cuyo borde puede leerse:

EXTRACTVM EX ORIGINALI TAVRINI
ANNO 1012
GIERº DELLA ROVERE PINXIT