domingo, 28 de febrero de 2010

LA PIEDRA DEL DESTINO

El presente trabajo vamos a exponerlo en tres partes, bajo el nombre genérico de La Piedra del Destino y que serán: Racha Rachel. Los Egipcios y El Castillo de Peñafiel.

“A vosotros los míos egipcios de la villa de Cella Vinaria, os hago tales mercedes por lo bien que me habéis servido contra los moros de Racha Rachel”

Este texto no pertenece a ninguna leyenda ni libro de caballerías, sino al texto de un curioso privilegio concedido por Alfonso IX de León a la ciudad de Cella Vinaria (la actual Ceclavín en Cáceres).

Este texto nos da pie para sumergirnos en un mundo fascinante, un mundo en el que más que hablar de Extremadura parece que desgranemos historias de la Bagdad de “Las mil y una noches” con gatos encantados, princesas prisioneras, piedras mágicas etc. buscaremos en las leyendas, en la historia y en las tradiciones con un solo objetivo, buscar La Piedra del Destino.

No deja de ser sorprendente que a los habitantes de Ceclavín les llame el monarca leonés “egipcios” este extraño gentilicio era aplicado en la Edad Media para referirse a irlandeses, celtas y gitanos, y es altamente improbable que los habitantes de esta ciudad pertenecieran a ninguno de estos grupos humanos, es por tanto que la aplicación de esta denominación se debe a otra circunstancia y buscando en lo más profundo de las raíces y tradiciones, encontramos una hermosa leyenda que nos abrió todo un mundo de posibilidades y caminos para una diferente y sorprendente historia:

RACHA RACHEL

Hace mucho, mucho tiempo, existía en estas tierras una poderosa hechicera la cual poseía un palacio subterráneo al que solía llevar a las personas que podían rendirle algún servicio a los que embrujaba para así poder disponer de ellos. Esta bruja era conocida con el nombre de Miriam “la egipcia”.
Un joven caballero llamado Leafar fue visto por la bruja atravesando sus dominios y encaprichándose de él, lo atrajo a su palacio, por medio de encantamiento lo retuvo durante largos años.
Un día paseando la hechicera por el bosque descubrió a una princesa mora llamada Rachel quedando prendada de su belleza, y valiéndose de los mismos sortilegios que utilizó con Leafar la condujo hasta su morada.
Al encontrarse los dos jóvenes quedaron prendados el uno del otro y a pesar de ser conscientes de su situación no encontraban la llave que abrieran las invisibles cadenas que les mantenían presos.
Durante los largos años de cautiverio, Leafar había ido substrayendo de las riquezas que atesoraba Miriam pequeñas cantidades de oro hasta llegar a poseer un importante legado, con parte de dicho oro construyó un anillo al cual formuló un conjuro de unas fórmulas kabalísticas que había oído pronunciar a su carcelera, al poner este anillo en el dedo de Rachel, los efectos del hechizo que obraban sobre ella quedaron anulados, pudiendo huir con la riqueza que había conseguido Leafar, no pudiendo ser acompañada por éste ya que el anillo no surtía efecto sobre él.
Sobre la peña más alta que dominaba el río Rachel construyo un castillo dedicándose en el al estudio de todas las ciencias mágicas, con el objeto de liberar a su amado. Cuando por fin encontró la formula para deshacer el hechizo se la envió a Leafar por medio de un gato sabio, consiguiendo destruir a la hechicera y a todos sus dominios.
Una vez libre, el joven caballero cayó en la cuenta de que no sabía el lugar donde se ubicaba el castillo de su amada, y empezó a buscarlo preguntando a todos los que se encontraba:

.- ¿Dónde está Racha Rachel?

Y la respuesta siempre era la misma:

.- Racha Rachel, no sabemos que es.

Hasta que por fin encontró a Rachel sentada en una roca donde iba a esperarlo cada día, por este hecho el castillo de Racha Rachel se le conoce también como Peñafiel.
Cuenta la leyenda que aún hoy pueden verse vagar los espíritus de los amantes por aquellos parajes.
La leyenda no dejaría de ser una anécdota a no ser por el hecho de existir una copia manuscrita en la Catedral de Coria.
Tómese en consideración que la palabra árabe Racha significa roca o piedra, así cuando Leafar indagaba, su pregunta era por La piedra de Rachel