sábado, 8 de mayo de 2010

ARLANZA, MAGIA, SALOMÓN

 

La sierra de la Demanda, donde se encuentra Atapuerca el yacimiento de restos homínidos más importante del mundo,. Pero en nuestra curiosa búsqueda nos detendremos en la comarca de Tierra de Pinares que encierra en su interior un tesoro arqueológico sin parangón. En Salas de los Infantes, Castrillo de la Reina, Moncalvillo y Palacios se encuentran, muchas veces escondidos en lo más profundo del bosque, los poblados, necrópolis y eremitorios. El más espectacular de todos es el grupo de Cuyacabras en Quintanar de la Sierra. Son 166 tumbas antropomórficas, 13 nichos y una iglesia excavados en la roca que dan al lugar una aire de misterio y magia que te hacennecropolis de revenga sentir una sensación mezcla de miedo y misticismo difícil de explicar.
Muy cerca de Cuyacabras está Cueva Andrés, un eremitorio del siglo X considerado como uno de los ejemplos más destacados del arte medieval español. Pero pocos pueblos de la provincia pueden presumir de un patrimonio arqueológico tan rico y variado como el de Palacios de la Sierra. Piedras labradas del Paleolítico Inferior, restos de un puente romano sobre el río Vadillo y otro medieval sobre el Arlanza. Palacios es un auténtico museo de historia al aire libre destacando, la necrópolis de El Castillo, con 434 tumbas formadas por lajas y losas monolíticas, y un magnífico conjunto de estelas funerarias decoradas con signos, leyendas, y dibujos mágicos y misteriosos, unos signos que parecen haber encantado todos los rincones de esta tierra.

 

La Magia a la que básicamente podemos definir como un conjunto de teorías místicas y prácticas rituales que sólo adquieren sentido a la luz de una cosmovisión que postula otro concepto distinto del mundo y del hombre.

nacimmiento del arlanza

Y para complicar más Salomón el personaje descrito en la Biblia como el tercer y último rey de todo Israel, incluyendo el reino de Judá. Célebre por su sabiduría, riqueza y poder, pues La Biblia lo considera el hombre más sabio que existió en la Tierra.

Construyó el Templo de Jerusalén, y se le atribuye la autoría del Libro de Eclesiastés, libro de los Proverbios y Cantar de los Cantares, todos libros recogidos en la Biblia. Es el protagonista de muchas leyendas posteriores, como que fue uno de los maestros de la Cábala.

Salomón fue el segundo de los hijos que tuvieron el rey David y Betsabé. En la Biblia, el profeta Natán informa a David de que Dios ha ordenado la muerte a su primer hijo como castigo por el pecado del rey, quien había enviado a la muerte a Urías, marido de Betsabé, para casarse con su esposa. Tras una semana de oración y ayuno, David supo la noticia de la muerte de su hijo y «consoló» a Betsabé, quien inmediatamente quedó embarazada, esta vez de Salomón.

La historia de Salomón se narra en el Primer Libro de los Reyes, 1-11, y en el Segundo Libro de las Crónicas, 1-9. Sucedió a su padre, David, en el trono de Israel hacia el año 970 a. C.. Su padre lo eligió como sucesor a instancias de Betsabé y Natán, aunque tenía hijos de más edad habidos con otras mujeres. Fue elevado al trono antes de la muerte de su padre, ya que su hermanastro Adonías se había proclamado rey.

Adonías fue más tarde ejecutado por orden de Salomón, y el sacerdote Abiatar, partidario suyo, fue depuesto de su cargo, en el que fue sustituido por Sadoc.

Según la Biblia, Dios le dijo a Salomón que le pidiera cualquier cosa que deseara, y Salomón le pidió sabiduría, lo cual se le concedió. Cabe destacar que dicha Sabiduría estaba basada en seguir los mandamientos de Dios (Salmo 119:98,104).

El atributo de la sabiduría de Salomón es muy destacado. Se cita como ejemplo el llamado Juicio de Salomón. Asimismo se resalta la prosperidad de su reino, que coincidió con el momento de mayor esplendor de la monarquía israelita. Salomón se rodeó de todos los lujos y la grandeza externa de un monarca oriental. Mantuvo en general la paz con los reinos vecinos, y fue aliado del rey Hiram I de Tiro, quien le auxilió en muchas de sus empresas. Consolidó el poder político de Israel en la región contrayendo matrimonio con una de las hijas del faraón del Antiguo Egipto Siamón.

SALOMÓN Y LA REINA DE SABA

Emprendió numerosas obras arquitectónicas, entre las que destaca por encima de todas la construcción del Templo de Jerusalén como lugar para la permanencia del Arca de la Alianza. En sus construcciones participó un gran número de técnicos extranjeros, como albañiles y broncistas de Tiro o carpinteros de Gebal. Entre todos ellos destaca el arquitecto Hiram (El arquitecto de las estrellas), y se importaron lujosos materiales procedentes de Fenicia..

Durante su largo reinado de 40 años, la monarquía hebrea tuvo su momento de mayor prosperidad económica. La seguridad interna y el control de las vías de comunicación facilitaron una amplia expansión del comercio hebreo. Sus naves llegaron hasta Ofir, en el Mar Rojo, donde cargaron 14.300 kg de oro, y el esplendor de su corte llamó la atención de la reina de Saba. Sin embargo, en la segunda mitad de su reinado, cayó en la idolatría, inducido por sus numerosas esposas extranjeras, tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas.

Este pecado fue, según la Biblia, la causa de que a su muerte se dividiera el reino de Israel. Jeroboam se rebeló y fue nombrado rey de diez de las doce tribus de Israel (todas excepto Judá y Benjamín). Como rey de estas dos últimas, con capital en Jerusalén, le sucedió su hijo Roboam.

Pero aunque cometió este pecado, se arrepintió y luego escribió el  Libro de Eclesiastés para aconsejar a otros a que no siguieran su ejemplo. Allí menciona «vanidad de vanidades, todo es vanidad» y esto se refiere a su vida inicua. Salomón escribe este libro como un testimonio y ejemplo de que las cosas de este mundo no son duraderas.

Se le atribuye el libro maldito “las Clavículas de Salomón”, una de las obras más perseguidas de la Historia. Tal y como relataba el erudito Nicetas Choniates en una de sus obras, “aquel que posea el testamento de Salomón se convertirá en el hombre más poderoso sobre la faz de la Tierra”. la palabra clavículas, viene a significar "pequeñas claves", y en la portada del libro figuran las dos columnas que había a la entrada del templo. Sin embargo, el ser un objeto tan ansiado, hizo que desde antaño gran número de oculistas afirmaran poseerlo. Por ello no es extraño encontrarnos en las librerías gran cantidad de libros con esta portada y mismo título, No indica que sean, ni mucho menos, las verdaderas clavículas, sino que son en realidad tratados de magia con poco o ningún fundamento. 
 

Aún01_041 así, es posible que hasta nuestros días haya llegado algún fragmento de esta fabulosa obra. En la Biblioteca Nacional de París, puede verse un manuscrito de las clavículas que nada tiene que ver con los ridículos tratados de magia medievales. Es un texto muy denso que habla de la forma de comunicarse con entidades superiores, Una buena parte de su contenido la forman grabados geométricos, que servirían para este tipo de rituales, de la misma forma que los monjes budistas tibetanos utilizan los mandalas para abrir las puertas de otra realidad.


Y uno de estos símbolos en forma de tablero de juego es el que según la leyenda se encuentra en San Pedro Arlanza, como muestra de un libro maldito “Las Clavículas de Salomón” pero de esa historia, de sus símbolos, de su enlace con la masonería hablaremos otro día.