miércoles, 24 de noviembre de 2010

LOS GIGANTES

gigantes grabado
A lo largo de la historia se han multiplicado relatos, cuentos y leyendas sobre seres humanos de proporciones gigantescas, surgiendo siempre la pregunta recurrente: ¿existió alguna vez una raza de gigantes?
Para la Ciencia parece no existir dudas y sólo ve en los gigantes una metáfora del mito cosmogónico que simboliza el poder y la fuerza. Es decir una magnificación del poder del ser humano.
Aunque para la Ciencia no existan dudas si cabría preguntarse si todas las historias y leyendas no responden en realidad a la memoria colectiva de la humanidad y estas son relatos deformados de hechos reales que sucedieron en un pasado remoto.
Nuestro planeta está recorrido por colosales estructuras megalíticas y la Ciencia no da respuestas a ¿Cómo se pudieron desplazar bloques de piedra de mil quinientas toneladas? Reconociendo que actualmente no existen grúas capaces de enfrentarse a semejante reto. Ejemplo de ello son las terrazas de Baalbek (Libano), los colosos de la Isla de Pascua o Tiahuanaco; siendo innumerables los ejemplos que podíamos poner al respecto.
Tenemos dudas razonables, es por ello que vamos a profundizar en las tradiciones, en los escritos, en las leyendas e intentaremos buscar pruebas objetivas de la existencia de estos seres:
La Biblia nos habla de unos extraños seres llamados Nefilim.
“Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra y les nacieron hijas, vieron los hijos de Dios que las hijas de los hombres les venían bien, y tomaron por mujeres a las que preferían de entre todas ellas.
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Entonces dijo Yahvé: «No permanecerá para siempre mi espíritu en el hombre, porque no es más que carne; que sus días sean ciento veinte años. Los Nefilim existían en la tierra por aquel entonces (y también después), cuando los hijos de Dios se unían a las hijas de los hombres y ellas les daban hijos: estos fueron los héroes de la antigüedad, hombres famosos”.
Gen. 6 1-4.
Al explicar estos versículos la Biblia de Jerusalén nos dice: “episodio difícil de tradición yahvista. El autor sagrado se remite a una leyenda popular sobre los gigantes, en hebreo Nefilim, que habrían sido los Titanes orientales, nacidos de la unión entre mortales y seres celestiales. Sin pronunciarse sobre el valor de esta creencia, y disimulando su aspecto mitológico, se limita a recordar una raza insolente de super hombres, como ejemplo de la perversidad creciente que va a dar motivo al diluvio”.
En realidad en este texto ya nos encontramos una incoherencia, al traducir Nefilim como gigantes, cuando en realidad la palabra hebrea para designar a los gigantes es Anakin, traduciendo este último término la Biblia de Jerusalén como “anaquita”, siendo la verdadera traducción de Nefilim “aquellos que han bajado”
Según la visión judía tradicional, derivada de el Libro de Enoc, los progenitores de los Nefilim fueron una clase particular de ángeles - los Grigori (Observadores). También se ha dicho que, uno de los propósitos de Dios al inundar la Tierra en tiempos de Noé (historia del diluvio universal), fue deshacerse de los Nefilim, de hecho la reseña bíblica de Noé hace referencia explícita al no contenido Nefilim en su linaje siendo en opinión de la Iglesia Ortodoxa Etíope 100% humano.
Nos encontramos pues en estos inicios bíblicos una serie de seres de difícil catalogación, los hijos de Dios, o los venidos del cielo, (nefilims) los hijos de los hombres y los gigantes a los que se pretende identificar con los Nefilims pero que en realidad son de acuerdo a la tradición rabínica, los Anakim (anaquitas), Refaim (refaitas), Gibborim, Zamzummim, y Emim (emitas).
Se habla de ellos como de una antigua tribu canánea, que vivía en las colinas de Judá y en la llanura filistea (Hebrón, Debir, Anab, Gaza, Gath, Ashdod). Habitantes originales de Canaán, ocupaban el Líbano y el área del Monte Hermón, se separaron al norte de la costa de Siria y Transjordania donde construyeron una cadena de ciudades fortificadas. Vivían en la región que más tarde ocuparon los moabitas y los amonitas, los primeros les llamaron emitas, y los segundos les llamaban zomzomeos.
Quizás sean demasiados detalles para una leyenda concreta, apariciones de algún gigante aislado como una aberración de la naturaleza como el caso de Goliat. Aquí se habla de ciudades, de pueblos, de una raza de una envergadura muy superior a la que consideramos “normal” y que ambas cohabitaban, y no es algo que se circunscriba únicamente a la zona concreta del oriente próximo.
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Pero volviendo a la Biblia, no sólo en el Génesis se recoge la existencia de gigantes, veamos unos ejemplos:
* Números: "…hemos visto también gigantes, hijos de Anaq, de la raza de los gigantes. Nosotros nos teníamos ante ellos como saltamontes, y eso mismo les parecíamos a ellos" (Num. 13:33).
* Eclesiástico: "¿Acaso, siendo joven (David), no mató a un gigante y extirpó el oprobio del pueblo, cuando lanzó una piedra con la honda y abatió la arrogancia de Goliat?" (Eclesiástico. 47:4)
* Baruc: "Allí nacieron los famosos gigantes de los primeros tiempos, de gran estatura y expertos en la guerra. Pero no fue a ellos a quienes Dios eligió y les dio el camino de la ciencia; ellos perecieron por su falta de discernimiento, perecieron por su insensatez". (Baruc 3:26, 3:27 ,3:28)
* Deuteronomio:" Los emitas habitaron en ella antes, pueblo grande y numeroso, y alto como los hijos de Anac. Por gigantes eran ellos tenidos también, como los hijos de Anac; y los moabitas los llaman emitas. Porque únicamente Og rey de Basán había quedado del resto de los gigantes. Su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabá de los hijos de Amón? La longitud de ella es de nueve codos, y su anchura de cuatro codos, según el codo de un hombre". (Deuteronomio 2:10, 2:11, 3:11