domingo, 20 de febrero de 2011

¿PUDO SOBREVIVIR JESÚS A LA CRUCIFIXIÓN? 4

Los Evangelios nos hablan de la tumba vacía y de las posteriores apariciones de Jesús en las que se presenta con un cuerpo consistente, material; ¿puede esto apuntar a que realmente Jesús no murió en la cruz? Sin duda este hecho no es determinante, ¿pero son determinantes las múltiples tradiciones y leyendas que nos hablan de un Jesús vivo y viajero tras la crucifixión?, muchos teólogos e historiadores así lo creen, pero juzgue el propio lector:
capilla de san ananías (damasco)
Capilla de San Ananías (Damasco)
Mir Kawand, un historiador iraní hace alusión a un lugar cercano a Damasco (Siria) que ostenta un curioso nombre: Maqam-Isa o Mayuam-i-isa, que significa “el lugar dónde Jesús vivió”. Con ánimo investigador el teólogo alemán Holger Kersten realizó entre 1973 y 1974 unos viajes por Asia visitando bibliotecas y estudiando tradiciones como la de Mayuam-i-isa al comprobar que ésta la confirmaba el Talmud de Jmmanuel, que indica como Jmmanuel (Jesús) fue a Damasco una vez tubo la última “aparición” a sus discípulos, viviendo en aquel lugar durante dos años. Curiosamente, es durante este tiempo cuando San Pablo se convierte tras su experiencia en el camino sudoeste de Damasco.
Son varios los historiadores que nos hablan de un periplo viajero de Jesús a quien acompañaban María y Tomás, concretamente el libro de historia conocido con el nombre Rouzat-us-Safa contiene en sus páginas 130-135 una sorprendente narración:
"Jesús (la paz sea con él) fue llamado Mesías porque fue un gran viajero. Llevaba una bufanda de lana en la cabeza y una túnica de lana sobre el cuerpo. Llevaba un bastón en la mano; solía viajar de un país a otro y de una ciudad a otra y, al caer la noche permanecía donde estuviera. Comía verduras silvestres, bebía agua del bosque y efectuaba sus viajes a pie. En uno de sus viajes, sus compañeros le compraron una vez un caballo; montó en él durante un día pero, al no poder obtener provisión alguna para alimentarle, lo devolvió. Viajando desde su país, llegó a Nasibain, que se encontraba a una distancia de varios centenares de millas de su hogar. Con él estaban algunos pocos de sus discípulos que fueron enviados a la ciudad a predicar. En la ciudad, empero, circulaban rumores erróneos e infundados sobre Jesús (la paz sea con él) y su madre. En consecuencia, el gobernador de la ciudad arrestó a los discípulos y después requirió la presencia de Jesús. Jesús curó milagrosamente a algunas personas y realizó otros milagros. Viendo esto, el rey del territorio de Nasibain con todo su ejército y su pueblo, se convirtió en seguidor suyo. La leyenda de la "bajada de los alimentos" que se contiene en el santo Corán pertenece a los días de sus viajes". (sic)
EL CORAN
El Iman Abu Jaffar Muhammad bin Jarir a-Tabri en 1880 escribió que Jesús y su grupo tuvieron que partir rápidamente de Nisibis debido a un clima de hostilidad que se había levantado allí contra ellos.
En la mayoría de las escrituras musulmanas Jesús es llamado Yuzu Asaf, puede entenderse que en los supuestos viajes después de la crucifixión Jesús hubiera preferido un cierto anonimato, sobre todo durante los primeros años en Anatolia, y cuando fuera necesario utilizar un nombre distinto. Sin embargo, se proporcionan amplias descripciones que no dejan ninguna duda que el hombre conocido como Yuzu Asaf es identificado con Jesús y con Issa.
En la ciudad de Herat, un explorador del Sufismo, O. M. Burke, se encontró con una secta de unas 1000 personas que son devotos de Yuzu Asaf a quien ellos también conocieron como Issa, hijo de Maríam. Su tradición habla de Issa el profeta de Israel, que habiendo escapado de la cruz, viajó a la India y se estableció en Cachemira. Él era considerado poseedor del poder para realizar milagros. El líder de la secta en ese momento (1976), Abba Yahiyya (Padre Juan), podía recitar los nombres de la sucesión de sus líderes y maestros a través de casi 60 generaciones hasta el propio Yuzu Asaf.
Dentro del Corán hay muchos versos que hablan de Jesús, y a menudo de María también, pero éstos no hacen ninguna referencia a su nacimiento o su vida pública, ni contiene ningún contexto geográfico y temporal definido. Una posible excepción, sin embargo, es el Surah 23:50, donde se dice:
"Y Nosotros hicimos al hijo de Marium [María] su madre una señal, y Nosotros les dimos un refugio en una tierra alta que tiene prados y primaveras". (sic)
En Pakistán oriental, al lado de Cachemira se puede encontrar una supuesta tumba de María en un altozano cerca de un pequeño pueblo llamado Murree o Mari. La tumba se llama Mai Mari da Asthan que quiere decir " el lugar de descanso final de la Madre María." Su tumba está orientada de este-oeste, como es la costumbre judía, en lugar de norte-sur como es la costumbre islámica.
Cerca de Srinagar, hay un monumento en la piedra: el Trono de Salomón, que lleva cuatro inscripciones, las últimas dos son muy interesantes aunque fueron mutiladas en la conquista de Cachemira por los Sikhs en 1819. Sin embargo, fueron descritas por el historiador musulmán Mulla Nadiri, en 1413. Una traducción inglesa dice:
"En este lugar Yuzu Asaf proclamó sus profecías. Año cincuenta y cuatro [en el reino de Rey Gopadatta].  Y Él es Jesús, el profeta de los hijos de Israel".
Dentro de la literatura hindú el Bhavishya Maha Purana contiene unos diez versos que indican que Jesús estuvo en India/Cachemira durante el reinado del Rey Shalivahan cuyo reinado se ha ubicado alrededor de los años 39 al 50. Se dice que el rey encontró a Jesús aproximadamente en un punto situado a 10 millas al nordeste de Srinagar donde hay una fuente de aguas sulfurosas, Durante el interrogatorio del rey acerca de quién era él, Jesús contestó que él era Yusashaphat (interpretado como Yuzu Asaf por K. N. Ahmad), y que él ha sido conocido como Isa Masih (Jesús el Mesías). Estos escritos datan del año 115.
Supuesta tumba de Jesús
Supuesto sarcófago de Jesús 

Realmente podemos decir que no hay datos históricos que avalen ni la muerte de Jesús en la cruz ni su resurrección, sin embargo sí que hay indicios históricos de un hombre de ideas y filosofías idénticas a las de Jesús, que a partir de aquellos años marcha hacia el este, dejando testimonio de su vida y de sus actos. Leyendas, tradiciones y textos antiguos nos refieren esta segunda vida de Jesús al Norte de la India, por esos documentos sabemos que Jesús tuvo hijos en Cachemira, y que de resultas de esta unión con una mujer, un hombre, Basharat Saleem, puede afirmar hoy ser el descendiente vivo de Jesús.

El historiador oriental Shaikh al Sa'id-us-Sadiq, muerto en Khurasan en el año 962, hace mención de los viajes de Yuz Asaf en su libro Kamal-ud-Din vas Tmam-un-Ni'mat fi Asbat-ul-Ghaibut was Ksf-ul-Hairet, llamado también Ikmal-ud-Din. Este libro es considerado por los orientalistas occidentales como altamente valioso. En él se describe la escena de la muerte de Jesús. Se dice allí que Jesús, al sentir la aproximación de su muerte, envió a buscar a su discípulo Ba'bat (Tomás) y le expresó su último deseo referente a la continuación de su misión. Indicó a Tomás que construyera una tumba sobre su cuerpo en el lugar exacto en que expirase. Se estiró entonces con sus piernas dirigidas hacia el oeste y su cabeza hacia el este y murió. Esta escena queda descrita en las páginas 357 y 358 del mencionado libro.
La tumba que, según el relato anterior, fue en principio erigida por Tomás sobre el cuerpo de Jesús en el sitio exacto donde éste expiró, está situada en el distrito Khanyar, en pleno centro de la ciudad de Srinagar. En la calle puede verse en un poste de tendido eléctrico un cartel azul con la inscripción en blanco "Rozabal", contracción de las palabas Rauza Bal. El nombre Rauza se aplica únicamente a tumbas de los profetas, mientras que las tumbas de los santos se llaman Ziarat. El edificio en sí es una construcción rectangular, a la que está adosado un pequeño vestíbulo de entrada. Detrás del edificio se extiende un camposanto musulmán. Todas las tumbas de este camposanto están orientadas, según la costumbre islámica, de norte a sur.

 

           El que tenga oídos que oiga.