domingo, 8 de julio de 2012

LAS APARICIONES 2

Las capacidades del psiquismo humano y los fenómenos que se pueden manifestar bajo los estados modificados o alterados de conciencia son desconocidos para los seguidores del fenómeno mariano y pueden, sin duda alguna, equivocarse al etiquetar un fenómeno como milagroso, pues podría tratarse de un suceso incomprensible para nuestra lógica, inusual, extraordinario, pero no milagroso. Estudiando lo que pueden hacer algunos paragnostas bajo determinados EAC (Estados Alterados de Conciencia) nos percatamos de que las “apariciones marianas” reproducen fenómenos que para nada son exclusivos de la manifestación divina.


En Garabandal se producían trances simultáneos, éxtasis perfectamente sincrónicos, aunque sería aventurado hablar de conexión telepática entre ellos ya que pocos estudios se realizaron al respecto, sin embargo, en la que posiblemente sea la última aparición mariana –entre 1984 y 1985-, en Medjugorje un pueblo de la parte suroccidental de Bosnia Herzegovina, en el Cantón de Herzegovina-Neretva, se han realizado estudios muy interesantes a los videntes implicados. Un equipo de científicos franco-italianos descartó cualquier tipo de patología, constatando por la actividad eléctrica del cerebro que los videntes, en su éxtasis, se encontraban con un ritmo cerebral Alfa. Este estado se caracteriza por una actividad del córtex cerebral de entre 7’5 y 14 ciclos por segundo, podría decirse que el sujeto se encuentra entre el consciente y el subconsciente, liberándose en este estado endorfinas, péptidos opioides endógenos que funcionan como neurotransmisores. Estas endorfinas son producidas por la glándula pituitaria y el hipotálamo durante el ejercicio, la excitación, el dolor, el consumo de alimentos picantes o el consumo de chocolate, el enamoramiento y el orgasmo, y son similares a los opiáceos en su efecto analgésico y de sensación de bienestar.

Los trabajos realizados dieron lugar a la creación de un equipo de trabajo multidisciplinar en 1988 que bajo el nombre de Medjugorje 3 aglutinaba a Psicólogos, Médicos, Neurólogos y Parapsicólogos, llevaron a cabo exámenes psicofísicos, neurológicos, control de todas las constantes etc. emitieron un informe final en diciembre de 1998 sin dar ninguna explicación contundente, eso sí descartando cualquier tipo de patología física y psicológica.
Tanto en Garbandal como en Medjugorje los videntes presentaban una capacidad parapsicológica de tal magnitud que englobaría la mayoría de los fenómenos paranormales, aunque en ninguno de los casos se encontró explicación científica convincente para explicar la fenomenología que se presentaba en los trances místicos.


Más impactante resulta el fenómeno de la materialización de Sagradas Formas en la boca de los videntes. Es lo que se conoce en el contexto religioso como “comunión mística” los testigos de estos fenómenos han observado cómo va surgiendo de la boca del vidente un punto blanco, etéreo, que poco a poco va tomando consistencia y adquiriendo la forma de una hostia.


A veces este fenómeno ha podido ser filmado, como ocurrió el 18 de julio de 1962 en Garabandal, Conchita, la principal vidente, fue quien recibió la comunión mística. Alejandro Damians, autor de la filmación, en un informe que redactó para dejar constancia escrita de lo observado aquel día: “…pude distinguir claramente que Conchita tenía la boca abierta y la lengua afuera, en la clásica actitud de comulgar. Estaba más bonita que nunca. Su expresión, su gesto, lejos de provocar risas o presentar el más leve asomo de ridiculez, eran de un misticismo impresionante y conmovedor. De pronto, sin saber cómo, sin darme cuenta, sin que Conchita hubiera variado en lo más mínimo su expresión, la Sagrada Forma apareció de repente en su lengua. Fue totalmente inesperado. No dio la impresión de haber sido depositada allí, sino que más bien podía decirse que brotó a una velocidad superior a la percepción de la mirada”.

Para el parapsicólogo Germán de Argumosa, la comunión mística es un fenómeno similar al de las materializaciones espiritistas: “Este fenómeno tiene todas las características de una formación ectoplásmica, es decir, una sustancia que sale del cuerpo de un médium o dotado en trance”.
De ésta fenomenología merece mención especial lo sucedido en Ladeira (Portugal) que abordaremos en el próximo capítulo.