martes, 29 de enero de 2013

¿ESTUVO CASADO JESÚS DE NAZARET?




(PRIMERA ENTREGA) 
En el Congreso Internacional de Estudios Coptos de Roma la profesora Karen King, de la Harvard Divinity School, presentó un fragmento de un papiro del siglo IV, al que hasta ahora no se había prestado atención, y que podría formar parte de un evangelio apócrifo donde se hace mención a Jesucristo y su esposa. Este papiro escrito en copto aporta la primera prueba de la creencia, por parte de algunos de los primeros cristianos, de que Jesús habría estado casado. Un comunicado de la Universidad de Harvard añade que expertos como Roger Bagnell, director del Instituto para los Estudios del Mundo Antiguo, consideran que el fragmento de papiro analizado es auténtico, de acuerdo con un análisis del soporte y la escritura


Según la profesora King, en el fragmento analizado Jesús habla de su madre y de su esposa, a una de las cuales se refiere como "María". Además, los discípulos discuten si María es digna y Jesús contesta: "puede ser una de mis discípulos”.

Este fragmento de lo que posiblemente fuera un evangelio, no prueba la teoría de que Jesús estuvo casado con María Magdalena o si esta fue aceptada como discípulo, pero sí reabre un debate que se ha dado desde los orígenes del cristianismo. Tradicionalmente aceptamos el celibato de Jesús, a pesar de no existir una evidencia histórica que sustente este llamémosle “dogma”, sabemos de los debates en el seno de la naciente iglesia sobre la conveniencia o no de que los ministros de la misma contrajeran o no matrimonio, y también sabemos que la situación marital de Jesús no fue discutida hasta un siglo después de su muerte.

 Este fragmento, posiblemente, forme parte de un evangelio perdido, conocido por los investigadores como “Evangelio de la Esposa de Jesús” y que con toda probabilidad se escribió originariamente en griego en el siglo II y traducido posteriormente a la lengua copta de los cristianos de Egipto.

No sé qué importancia tiene desde el punto de vista doctrinal el hecho de que Jesús de Nazaret estuviera o no casado, pero parece haberse convertido en una obsesión, no solo el negar un posible matrimonio sino también el negar, aún en contra de los propios evangelios canónicos, que tuviera hermanos o hermanas.

 Los evangelios canónicos nos dicen que Jesús desempeñó su oficio como carpintero en Nazaret (Mc 6,3) y que cuando tenía unos treinta años inició su ministerio público (Lc 3,23). Durante el tiempo que lo ejerce hay algunas mujeres que le siguen (Lc 8,2-3) y otras con las que mantiene amistad (Lc 10,38-42). Aunque en ningún momento se nos dice que fuera un hombre célibe, casado o viudo, los evangelios se refieren a su familia, a su madre, a sus “hermanos y hermanas”, pero nunca a su “mujer”. Jesús era conocido como el “hijo de José” (Lc ,23; 4,22; Jn 2,45; 6,42) y, cuando los habitantes de Nazaret se sorprenden por su enseñanza, exclaman: “¿No es este el artesano, el hijo de María, y hermano de Santiago de José y de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?” (Mc 6,3). En ningún lugar de estos evangelios se hace referencia a que Jesús tuviera o hubiera tenido una mujer.

 Existen datos de que en el judaísmo del siglo I se vivía el celibato. Flavio Josefo, Filón y Plinio el Viejo  afirman que había esenios que vivían el celibato, lo cual nos sugiere una pregunta: ¿era Jesús un Esenio?
La crucifixión de Cristo

Independientemente de que fuera o no Jesús un Esenio ¿Podía un judío sin hijos hablar en la sinagoga? Habrá que tener presente los principios fundamentales de la religión judía y la palabra del propio Dios quien dice:

"Sed fecundos, multiplicaos y llenad la tierra" (Gn. 1, 28). Por eso los rabinos enseñaban que ningún hombre decente podía dejar de cumplir ese mandamiento divino. Tan importante se consideraba el matrimonio, que el rabino Eliezer ben Hircano calificaba de "asesino" al hombre que no tenía hijos. Y el Talmud enseñaba que "un hombre sin una mujer es solo medio hombre".
Detalle del cuadro

Nos encontramos pues, ante una encrucijada, que ha sido sustentada y debatida a través de los tiempos, de manera más velada en unas épocas que en otras: de la presencia de una mujer anónima y embarazada en el cuadro de  Hans Baldung  “La Crucifixión de Cristo”, o la ambigüedad de “la última cena” de Leonardo da Vinci, pasando por el libro “El código da Vinci” basado en un libro anterior llamado “Jesús o el secreto mortal de los Templarios” donde la descendencia de Jesús de Nazaret y María de Magdala conforman una dinastía de Sangre Real que debe ser preservada. 

Discutir sobre el celibato de Jesús no se puede hacer al margen de la sociedad en la que vivió y desarrolló su mensaje, cuestiones que ahora se nos antojan banales tenían en aquella época una transcendencia total y absoluta. Es por ello, que vamos a hacer un acercamiento a aquel momento social, desde los datos que poseemos, y también el interés que  pudiera tener la convulsa y naciente iglesia en posicionarse en uno u otro sentido.

Os emplazo  a la próxima entrega en la que analizaremos la situación política y social de la Palestina de Jesús.

CONTINUARÁ